La mayoría de los retrasos en una bodega a medida provienen de decisiones que nunca se tomaron, no de la producción. Fijar las dimensiones de la sala, el número de botellas, la distribución de estanterías y el acabado antes de empezar a fabricar elimina casi todo el riesgo.
La medición es el primer paso serio. Las dimensiones de pared a pared, los niveles del suelo, la altura libre, el giro de la puerta y cualquier pilar o conducto deben confirmarse en obra en lugar de deducirse del plano de arquitectura, porque la bodega suele ser la última estancia en construirse.
La potencia frigorífica depende del volumen, del aislamiento y de la superficie acristalada. Un paramento vidriado puede duplicar la carga frente a un muro macizo, así que el vidrio es tanto una decisión de frío como de diseño.
El montaje es la fase que más se subestima. Decida pronto si viajan nuestros técnicos o si un instalador local sigue nuestros planos, y reserve dos semanas de margen antes de la fecha de apertura.
